Los polinizadores son esenciales para el funcionamiento de los procesos ecológicos, pero sus poblaciones se encuentran en marcada recesión en las últimas décadas.
Se identifican las especies de flora silvestre de la campiña gaditana más relevantes para los polinizadores, y se recogen semillas y/o esquejes que se propagan en el vivero instalado en San Gaspar. Una vez desarrolladas, las plantas se implantan en una zona poco transformada al norte de la explotación, creando un espacio especialmente atractivo para los polinizadores.
En esta zona se instalan hoteles de insectos para favorecer la nidificación y refugio de abejas solitarias, avispas, sírfidos y otros grupos polinizadores, contribuyendo a reforzar su presencia y diversidad en el entorno.